Las luces LED tri-proof están diseñadas para soportar las condiciones más adversas, ofreciendo una protección superior contra el polvo, el agua y los impactos. Con altas clasificaciones IP69K e IK, las lámparas LED tri-proof están completamente selladas y suelen estar fabricadas con materiales resistentes a la corrosión. Entre sus ventajas se incluyen una durabilidad excepcional, un bajo mantenimiento, una eficiencia energética y un funcionamiento seguro en entornos húmedos o sucios. Se instalan principalmente en plantas de procesamiento de alimentos, lavaderos de coches, cámaras frigoríficas, aparcamientos y talleres industriales donde existen riesgos de higiene, humedad y físicos.